EVOLUCIÓN HISTÓRICA
BURGUILLOS DEL CERRO


Como en toda Extremadura encontramos numerosos asentamientos prehistóricos, centrados principalmente en los siglos V al I A.C, como resultado de rutas comerciales tartésicas y fenicias.
En cuanto a la época correspondiente ala Beturia Celtica y la Dominación Romana, es necesario hacer mención a que estos enclaves corresponden a condiciones de tipo territorial, económicas y estratégicas. En un territorio definido entre el Guadiana y el Guadalquivir, dentro de la cuenca del Río Ardilla.

Dentro de nuestro termino municipal, hay que reseñar Guruviejo, que constituiría una importante oppida (asentamiento) de cierta extensión. No se conoce el nombre concreto de la Villa en la antigüedad más tardía, ni tampoco en la época romana. Se encontraba situado a unos 5 km. Del núcleo de Burguillos, obteniendo una clara posición estratégica actuando como un enclave central, controlador y distribuidor de riquezas.

Junto a éste enclave-fortaleza, cuyos restos materiales denotan su permanencia hasta después de la reconquista, existían numerosas aldeas célticas apoyadas en el gran eje este-oeste, que pasando por Burguillos enlaza Zafras con Jerez de los Caballeros.

Dentro de los asentamientos que han tenido mayor permanencia en el tiempo podríamos destacas:
1.   Ermita de San Coronado, podemos encontrar sillares perfectamente trabajados e integrados en las paredes de la Ermita, junto a otros restos de interés. Se encontró un ara funeraria dedicada a “Caius Aelis Exoratas”.
2.   Santa Mª del Valle, se localiza un arquitrabe de una posible construcción funeraria romana.
3.   Los Caudriales, se encontró un pasariendas de bronce, en  el primer tercio del siglo XX.
4.   Mezquita, desde antiguo se ha descrito una posible construcción romana, hoy en día muy perdida.

En cuanto a la época Visigoda, siglo IV-VIII, momento en el cual las antiguas villae desaparecen por la invasión de suevos y vándalos o se convierten en aldeas, tomando como relevancia la construcción de carácter basical o martiriales. Además de la permanencia de Guruviejo, los yacimientos más importantes, son:

1.   Ermita de Torres o San Coronado, aunque es de origen romano, en ésta época es donde tiene mayor esplendor, apareciendo restos romanos en la ermita levantada en el siglo XVI.
2.   Ermita de Santa Cruz, ubicada en el centro de Matapollinos, es la zona que nos permite contemplar mejor la presencia visigoda en Burguillos, considerándose anterior al III Concilio de Toledo. También se encontró un Bautisterio en el exterior de la Basílica y una Necrópolis aledaña a ésta.
3.   San Vicente, los restos visigodos son más abundantes, destacando a parte de cimientos y elementos constructivos, lo que pudiera ser la base de una estatua.

ÉPOCA ISLÁMICA, SIGLO VIII-XII.

En su primera etapa Burguillos sigue estando formada por zonas independientes, siendo el casco más claro el Castillo de Guruviejo, (de formación de Burgos el Viejo). Es ésta época el castillo, junto a los Monsalud y Valera la Vieja (cerca de Fregenal) eran los enclaves estratégicos de resistencia a los Reyes de León. En 1171 las tropas de Fernando II asediaron el Burgos el Viejo, lo que llevaría a la construcción del actual Burguillos.

RECONQUISTA Y FUNDACIÓN DE LA VILLA DE BURGUILLOS DEL CERRO. EL GOBIERNO TEMPLARIO DEL SIGLO XII-XIV.

La actitud belicista de la reconquista lleva a la creación de las órdenes Militares de Santiago, Alcántara y posteriormente la del Temple.
Bajo el mandato de los frailes de la Orden del Temple, se funda la villa de Burguillos del Cerro y se construye el Castillo y la posterior Iglesia de Santa Mª de la Encina, como era usual en todos los asentamientos Templarios.

El pueblo en un principio se asentó en la ladera (occidental) del Castillo  sabido era, que esta zona había servido de asentamientos en zonas previas y excavaciones arqueológicas que se realizaron en el año 1995 son las que nos dan restos materiales acerca de poblamiento en la Segunda Edad de Hierro y en Época Romana.

EXPULSIÓN DE LA ORDEN TEMPLARÍA Y CREACIÓN DEL SEÑORÍO DE BURGUILLOS. SIGLO XIV-XVII.

Éste será el momento en que Burguillos deje de ser templaría y pase a estar gobernada por medio de sistema de “Señoríos”, para poder contrarrestar el poder económico y político de las ordenes militares, que en ocasiones era superior al la de los Monarcas.

Como hemos comentado en líneas anteriores, en 1312, año de la derogación de la Orden del Temple, Alfonso Xi, hace entrega de la villa a Don Alfonso Fernández Coronel. En 1353, su hijo Pedro I donará la villa a su Hija Ilegítima Doña Beatriz. Posteriormente en 1374, Enrique II donará el señorío a Don Alfonso Fernández de Vargas  y por último Enrique III entregara la Villa y su señorío a Don Diego López de Zúñiga, Duque de Béjar, y a su descendientes. A partir de aquí y hasta S. XIX, cuando los señoríos serán derogados, Burguillos alcanzará su máximo esplendor en los ámbitos sociales, culturales, políticos y económicos.

EDAD MODERNA, S XVI-XVII .

Durante el siglo XVI las familias oligárquicas se van a caracterizar por tener amplios intereses sobre el territorio, muchas veces unidos a las de otras instituciones. Esto provocará el debilitamiento de los cabildos municipales, subyugándose éstos a la jurisdicción señorial.

El desarrollo de la pobreza va a correr de la mano del aumento demográfico de la población. Las políticas restrictivas y la prosperidad de la mesta, limitará las bases ocupacionales de la población. Este desarrollo poblacional y político se va relentizar en el SXII por las de Portugal.

EDAD CONTEMPORÁNEA.

Tras las convulsiones políticas, sociales y económicas provocadas por los avatares entre el Príncipe Fernando, el futuro Fernando VII, y su padre Carlos IV, a los que se le unirán la invasión francesa (guerra de independencia), Burguillos y casi todo el país va a sufrir un retroceso. Además la labor legislativa de las Cortes de Cádiz, va a provocar la abolición de los señoríos y Burguillos, tras cinco siglos deja de estar bajo la jurisdicción nobiliaria.

EVOLUCIÓN URBANA.

La ciudad Medieval, el actual núcleo de Burguillos del Cerro nace como asentamiento estable al resguardo del Castillo Templario-Medieval. A pesar de algunos restos materiales, no hay estudios científicos que demuestren la existencia de un asentamiento árabe.
Con la construcción de la fortaleza en el punto más alto, sirve como controlador de un amplio territorio, comienza la afluencia de población buscando sus resguardos.

Avanzado S. XVII, el proceso de desarrollo de la estructura urbana, va a sufrir un cambio. Ahora se tomará como referencia una zona que reúna las condiciones topográficas, al situarse en la parte más inferior, facilitando las labores constructivas y de habitabilidad. Esta zona coincide aproximadamente con la actual Plaza Alta. Si a las nuevas condiciones les unimos su carácter estratégico como es de controlador del cruce de caminos de Zafra, Jerez, Badajoz y Rivera, vamos a tener el germen oficial de lo que es hoy la villa de Burguillos del Cerro y su razón de ser.
Dada la importancia que empieza a tomar la población y la diferencia de altura entre la Plaza Alta y la Iglesia de Santa María de la Encina, se construye la Iglesia de San Juan Bautista y el Hospital del Espíritu Santo a sus pies, siendo este demolido en 1869 para la ampliación de la Iglesia y la construcción del cementerio.

Como hitos constructivos pertenecientes a este periodo tenemos los dos pilares de la plazuela de la Misericordia o Madre de Dios y los cruces de humilladeros en los extremos de la Calle Zafra y de la de San Juan. En la Plaza Alta, se instalará el centro del poder de la localidad, siendo la Casa del Corregidor centro de control político, administrativo y económico.
En el S. XVI continúa el centro de la trama en el Barrio Alto, sin embargo y como consecuencia de las nuevas necesidades, tanto por el cambio de mentalidad impulsado por los Zúñigas, como por la ausencia de peligros físicos, la ciudad se abrirá y empezará a ocupar el llano.

Junto a la Casa del Corregidor en confluencia de la Calle Zafra con el camino de acceso a la Iglesia de Santa María de la Encina, en la que actualmente es una casa de vecinos, se sitúa el pósito o almacén de grano municipal. También en el comienzo de la Calle Badajoz, se sitúa una pequeña Sinagoga, aún hoy en buen estado de conservación, que sería la cabecera del Barrio Judío que se desarrolla en la zona de la Calle Zafra.

Asociados a cada una de las líneas de crecimiento aparecen dos espacios públicos que polarizan la población del llano. Por una parte la Plaza del Altozano, producto de la construcción del Convento de las Concepcionistas y por el otro la Plaza de la Misericordia, a la que se le asocia la Ermita de la Misericordia. El Convento data de 1521, en frente, se construyó el Hospital de Pobres.

Ligado con el camino de Zafra a las afueras del poblado, se funda en 1562 el Convento de San Francisco, gracias a la Orden de San Francisco. En una posición de mayor cercanía, a la población se encontraba la Ermita de los Mártires, dedicada a San Fabián y a San Sebastián y posteriormente se llamaría Ermita del Cristo de la Sangre, concluyendo con el nombre de Ermita del Cristo.
El S. XVII va a estar marcado por la inestabilidad provocada por la guerra con Portugal con lo cual el crecimiento sigue siendo hacia el sur, contemplándose las fuentes de la Plaza del Llano, actualmente Calle Llana.

El asentamiento en esta zona se realiza mediante la formación del grandes manzanas regulares, con una parcelación de fachadas amplias y grandes patios interiores, donde se encuentran acomodadas las nuevas residencias de las familias adineradas (casas solariegas).
En el S. XVII es donde se realiza la mayor operación, con la construcción entre 1747 y 1795, de la Iglesia Parroquial de Santa María de la Encina y San Juan Bautista, que venía a sustituir las dos Iglesias preexistentes.

Para su construcción se tuvo que realizar una importante operación de eliminación de caseríos y adaptación de la topografía para depositar tanto el voluminoso cuerpo como sus espacios públicos anexos.
Por otra parte este Siglo se va a caracterizar por un periodo de prosperidad tanto intelectual como económica.